20.11.18

SENTENCIA TRIBUNAL SUPREMO BASE IMPONIBLE EXTINCIÓN COMUNIDAD/ CONDOMINIO

 Los cónyuges, Esteban y  Alejandra otorgaron el 6 de noviembre de 2008,  escritura de liquidación de gananciales y de disolución de la comunidad de bienes existente sobre una vivienda que les pertenecía con carácter común, siendo dueños cada uno de la mitad indivisa (es decir, la vivienda no era ganancial, no formaba parte de la liquidación de gananciales sino que era privativa de los dos, en proindiviso, al 50% cada uno). El inmueble se valoró en 162.278 euros y, dada su  indivisión, se adjudicó a Alejandra. Los cónyuges presentaron autoliquidación del impuesto sobre actos jurídicos documentados como exento. Por la Oficina liquidadora se inició un procedimiento de comprobación limitada y se giró a doña Alejandra, (que es la que se queda la vivienda que ha sido objeto de extinción de comunidad/condominio) liquidación, por un importe a ingresar de 1.790,20 euros, en concepto de extinción de la comunidad de bienes, tomando como base imponible el valor de la totalidad de la vivienda (los 162.278€).      
 Alejandra impugnó la liquidación en vía económico- administrativa, con resultado estimatorio por parte del TEAR, que vino a sentar que la base imponible debía de fijar el valor de la parte adjudicada a la esposa, es decir, al 50% del valor del inmueble, pues ya era anterior propietaria de la otra mitad en régimen de condominio indivisible.
El TSJ de Valencia, tras ser recurrida la resolución del TEAR por la Generalitat Valenciana, da la razón a Alejandra y al TEAR, sobre la base de que la capacidad económica manifestaba por quienes instan la expedición de la escritura notarial se limita al 50% que se transmite, como sostiene el TEAR; que en tal sentido el negocio jurídico documentado no es muy diferente de una compraventa, hasta tal punto que en la hipótesis de que el adquirente del otro 50% transmitido hubiera sido de un tercero no comunero, entonces habría que calificar el negocio como una compraventa, lo que tendría como consecuencia que la cosa valuable, es decir, el derecho a tomar como base imponible del IAJD sería la parte alícuota adquirida de la cosa en propiedad, no la totalidad de dicha propiedad.
Por ello, no parece asumible que la adquisición de la parte alícuota por uno de los dos comuneros deba ser gravada en mayor medida que si la hubiera adquirido un tercero (aunque si la hubiese adquirido un tercero seguramente habría tributado por TPO esa mitad, por ser transmisión); tampoco parece lógico que el tratamiento fiscal a efectos del IAJD dependa de si con la adquisición se extingue o no el condominio. Y si bien el valor económico de una cosa no dividida siempre es superior al de la suma de los valores de sus posibles alícuotas, hay que presumir que ese superior valor se refleja en la contraprestación dineraria que el comunero adquirente, que consolida la propiedad de la vivienda, satisface al cónyuge transmitente.
Resumiendo (dice el TSJ y refrenda el TS): "si la esposa ya contaba con una mitad indivisa del inmueble, y la disolución del condominio le proporciona la adjudicación de la otra mitad del proindiviso abstracto, resultará evidente que la operación debe reflejar la cuantía de la adjudicación, o sea, el 50% que se le adjudica por el otro comunero, pues no puede recibir la propiedad que ya tenía, sin que valga la pretensión de la Administración recurrente de que la base imponible refleje la totalidad del inmueble, pues solo se ha transmitido la mitad del mismo".
Añade el TS: "como indica la Sala sentenciadora, carecería de sentido que se hiciera de peor condición al cónyuge adjudicatario de la mitad indivisa que a un tercero que adquiriera, en virtud del mismo negocio jurídico, la parte del bien inmueble dividida y adjudicada, sin que haya razones para esa diferencia de trato".
Por tanto, con arreglo al contenido de esta sentencia podrán solicitar la devolución de ingresos indebidos quienes hayan pagado actos jurídicos documentados sobre una base imponible del 100% en las extinciones de comunidad.
Ejemplos:
-Pareja que compró un piso por importe de 100.000€, al 50%, decide ir cada uno por su lado, y acuerdan que sea ella quien se quede el piso, a cambio de pagarle a él 50.000€ (o asumir la hipoteca pendiente por ese importe). Ella pagó el 1.5% de 100.000 = 1.500€. Tendría derecho, con base a lo resuelto por el Supremo a que le devolvieran la mitad.
-Tres hermanos  reciben en herencia un Chalet indivisible, valorado en 300.000€ (cada uno es titular de 1/3); un tiempo después deciden extinguir el condominio y que uno de ellos se adjudique el inmueble, a cambio de satisfacer a cada uno de sus dos hermanos 100.00 €; es decir, un total de 200.000€. Pues bien, con arreglo al contenido de esta sentencia del T.S., la base imponible por la que tendría el adjudicatario que haber autoliquidado la escritura de extinción de comunidad en AJD es de 200.000€ y no de 300.000€, que es probablemente por la que habrá declarado, pues ese es el criterio siempre manifestado hasta la fecha por la Dirección General de Tributos: el de autoliquidar las extinciones de comunidad por el 100% del valor del inmueble.

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