13.9.18

VIVIENDA HABITUAL A EFECTOS DEL ISD. FIJACION DE CRITERO POR EL TRIBUNAL SUPREMO

Hechos.-
Rogelio (mayor de 65 años) es hermano de la fallecida en 9/12/2007, D.ª Estela.

En su opinión su difunta hermana tenía su vivienda habitual en la Calle Cienfuegos, 12 de Tacoronte, Tenerife, pero debido a su delicado estado de salud se trasladó a vivir en su compañía en la vivienda que él tiene en Mogán, isla de Gran Canaria, desde noviembre de 2004 y hasta su fallecimiento. A su juicio se cumplen los requisitos del artículo 20.2c) LISD  en cuanto a vivienda habitual y convivencia para tener derecho a una reducción en la base imponible del 95% del valor de la vivienda de su hermana con el límite de 122.606, 47 €.
  ¿Tiene Rogelio derecho a la reducción por adquisición de vivienda habitual respecto de la vivienda de la Calle Cienfuegos?
El hecho de que la causante no haya residido en la vivienda de la Calle Cienfuegos sino en casa de su hermano durante más de 3 años inmediatamente anteriores a su fallecimiento (o en su caso, en un Geriátrico)..¿le impide aplicarse la reducción de vivienda habitual del ISD?
 El TSJ le dijo a Rogelio que no procedía la reducción del 95%.
Motivos: que el texto del artículo 20.2.c) párrafo tercero, combina los conceptos «residencia habitual», que implica la ocupación de forma efectiva de la vivienda durante al menos tres años, admitiéndose un plazo inferior por circunstancias excepcionales que exijan el cambio de domicilio. Con concepto de «convivencia» en caso de que el beneficiario sea pariente colateral -que además tiene que ser mayor de 65 años-, que debe tener lugar en la vivienda habitual -común de la causante y del heredero- objeto de adquisición "mortis causa".

La causante y su hermano residían en el domicilio de éste y no en la vivienda de la Calle Cienfuegos, 12 de Tacoronte. La causante llevaba residiendo en la vivienda de su hermano desde hacía más de tres años antes de su fallecimiento. Además es evidente que la convivencia nunca se produjo en la vivienda objeto de la transmisión por motivo del fallecimiento.
Rogelio recurre en Casación; y el TS en ST de 12/05/2017 Recurso 1657/2016, le da la razón a Rogelio  y fija doctrina:
Respecto al concepto de residencia habitual:se cuestiona la pérdida o no de la condición de vivienda habitual como consecuencia del traslado del causante a la vivienda del del hermano causahabiente por razones de enfermedad.
El concepto de vivienda habitual no aparece en la LISD, por lo que ha de atenderse a la normativa reguladora del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas que, expresamente, se refiere a ella. Y así, el artículo 41 bis del Reglamento, aprobado por  Real Decreto 439/2007, de 30 de marzo , define la vivienda habitual a efectos de determinadas exenciones en los siguientes términos "[...] se considera vivienda habitual del contribuyente la edificación (vivienda) que constituya su residencia durante un plazo continuado de, al menos, tres años. No obstante, se entenderá que la vivienda tuvo el carácter de habitual cuando, a pesar de no haber transcurrido dicho plazo (antes de que transcurra el plazo de 3 años), se produzca el fallecimiento del contribuyente o concurran otras circunstancias que necesariamente exijan el cambio de domicilio, tales como celebración de matrimonio, separación matrimonial, traslado laboral, obtención del primer empleo, o cambio de empleo, u otras análogas justificadas".

Pues bien, en el ámbito de "otras causas análogas justificadas" del traslado que no hacen perder al inmueble la consideración de vivienda habitual ha de incluirse la enfermedad acreditada que obliga al cambio de residencia, máxime cuando el fallecimiento sobreviene durante y como consecuencia de dicha enfermedad. Por tanto, si el causante sale de su casa antes o después de 3 años de residencia continuada por enfermedad que le obliga al cambio de residencia y se va a vivir a un Geriátrico o a casa de su hermano (por ejemplo), su vivienda no pierde el carácter de habitual a efectos de la reducción del 95% del ISD.

En consecuencia, acreditado que la causante tenía como vivienda habitual la transmitida "mortis causa" y que su fallecimiento y su residencia habitual en los últimos tres años había tenido lugar en un centro geriátrico (o en casa de su hermano), en el que se encontraba por razón de su situación personal, fundamentalmente por motivos de salud, es por lo que considera esta Sala (Sala C.A. 1ª TSJ Asturias, ST 461/2018 de 4/06/2018), que nos encontramos ante una causa análoga justificada en los términos en los que se expresa el Tribunal Supremo, lo que hace, que la vivienda transmitida debe de seguir beneficiándose de la reducción prevista en el art. 20.2.c)   de la Ley 29/87, y en consecuencia, producirse la correspondiente minoración en la base imponible del impuesto.
En cuanto al concepto (si la convivencia del colateral con el causante debe ser en casa del causante) aunque como regla general, la convivencia entre causante y causahabiente, exigida por el artículo 20.2.c), tercero, LISD, ha de desarrollarse en la originaria vivienda del causante porque, en caso contrario, dejaría de ser habitual. Ahora bien (excepción:), en los supuestos en los que concurre alguna de las causas justificadas que atribuye la condición de vivienda habitual al nuevo domicilio, después del traslado, será en éste (en casa del hermano) donde ha de tener lugar la convivencia requerida. (Esa causa justificada es la enfermedad).

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