9.3.17

Concurrencia de varias comunidades de distinta naturaleza sobre un bien o sobre varios bienes

Dice Maria del Carmen Frolán Cañadell en BIT PLUS 198: Puede darse el supuesto de hecho de comunidad ordinaria entre una persona, por ejemplo que tiene la participación del 50%, y un matrimonio casado en sociedad de gananciales que tiene el otro 50% para su sociedad conyugal, en este caso hay que diferenciar entre la disolución de la comunidad ordinaria que podría adjudicar el bien al matrimonio para su sociedad de gananciales, y calificar el acto de partición sobre bien indivisible compensando al comunero que sale, y podría disolverse la sociedad de gananciales adjudicando a uno de los cónyuges el 50% de la participación de la sociedad conyugal compensando al otro cónyuge con otros bienes de la sociedad y quedaría en consecuencia en comunidad ordinaria (50-50) con el primero, de modo que tal acto también sería de división (no sujeto a actos jurídicos documentados, art.45.I.B).3).
Piso valorado en 200.000€ del que son titulares en proindiviso:
Juan: 50%
La sociedad de gananciales compuesta por María y José: 50%.
Se disuelve la comunidad adjudicando el piso al matrimonio en su totalidad, que compensa el exceso de adjudicación a Juan en metálico.
Otra posibilidad, se disuelve la sociedad de gananciales y uno de los cónyuges, por ejemplo Jose se queda con el 50% del piso a cambio de que el otro cónyuge, María, se quede otros bienes de la sociedad conyugal; de tal manera que se mantiene la comunidad ordinaria 50%-50% entre Juan y Jose.
Este criterio que se mantiene es contrario a las consultas vinculantes de la DGT, entre las que se señalan la V2414-05, 28 de noviembre de 2005, y más recientemente la V3051-14 de 7 de noviembre y la V3299-14 de 9 de diciembre.
La posición que se defiende es la de considerar que la disolución de la comunidad ordinaria, cuando son titulares dos matrimonios casados en régimen de gananciales, es verdadera disolución de comunidad ordinaria y no puede ser tratada de venta de participación indivisa ni obligar a los cónyuges a disolver la sociedad de gananciales simultáneamente para logar que el acto sea realmente de división. Por otro lado el criterio que mantiene la DGT no encaja en el supuesto de que la propiedad perteneciera en pro indiviso a dos personas con el carácter de presuntivamente ganancial y disolvieran el condominio quedando la propiedad a nombre exclusivamente de uno de ellos con el carácter de presuntivamente ganancial.
Tampoco encaja en las normas civiles que contemplan la posibilidad de la coexistencia de ambas comunidades sobre un bien (art.1354 del Código Civil).
 V3051-14.-
  Dos matrimonios que han adquirido un solar sobre el que han construido dos viviendas en régimen de división horizontal y una vez concluída la obra han procedido a realizar las escrituras de obra nueva, fin de obra y división horizontal y disolución de condominio para adjudicarse cada matrImonio su vivienda.
 Debe analizarse en primer lugar la naturaleza jurídica de la operación que se pretende realizar; de la aplicación de los anteriores preceptos a los hechos expuestos se deriva claramente que la operación que se pretende llevar acabo no supone una disolución de la comunidad de bienes- que claramente se mantiene en los dos inmuebles que van a continuar en común- produciéndose, en todo caso, lo a veces se denomina una “disolución parcial”, pero que realmente no es una disolución o, en cualquier caso, no lo es a efectos del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados. La operación que van a realizar consiste en una redistribución de las participaciones de los cuatro comuneros que antes ostentaban el 25 por 100             de la participación sobre los dos inmuebles y ahora van a pasar a tener un 50 por 100 sobre uno de ellos. Aunque los matrimonios estuvieran bajo el régimen de sociedad de gananciales, al no tener la sociedad de gananciales personalidad jurídica ni consideración de sujeto pasivo del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados, no se puede entender que existe una disolución de condominio y los inmuebles quedan en poder de la comunidad de gananciales, sino que quedan en poder de las dos personas que componen el matrimonio. Precisamente el hecho de que los consultantes sigan participando en la propiedad de los inmuebles con sus cónyuges es lo que impide calificar a la operación descrita como disolución de la comunidad de bienes sobre los inmuebles. La comunidad de bienes no se extingue, sino que persiste, lo que ocurre es que se reduce el número de copropietarios, que pasa de cuatro a dos. En realidad nos encontramos ante una permuta.
V3299-14
Dos matrimonios casados en régimen de gananciales, son dueños en condominio de una finca. Pretenden disolver el condominio adjudicando la finca a uno de los matrimonios, que compensará a los comuneros salientes.
La operación que se pretende llevar a cabo no supone una disolución de la comunidad de bienes- que claramente se mantiene ya que el inmueble va a continuar en común- produciéndose, en todo caso, lo a veces se denomina una “disolución parcial”, pero que realmente no es una disolución o, en cualquier caso, no lo es a efectos del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados. La operación que van a realizar consiste en una transmisión de las participaciones de dos comuneros que antes ostentaban el 25 por 100 de la participación sobre el inmueble a los otros dos comuneros, que van a pasar a tener un 50 por 100 cada uno. Aunque el matrimonio esté bajo el régimen de sociedad de gananciales, al no tener la sociedad de gananciales personalidad jurídica ni consideración de sujeto pasivo del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados, no se puede entender que existe una disolución de condominio y el inmueble queda en poder de la comunidad de gananciales, sino que queda en poder de las dos personas que componen el matrimonio. Precisamente el hecho de que dos de los consultantes sigan participando en la propiedad del inmueble es lo que impide calificar a la operación descrita como disolución de la comunidad de bienes sobre los inmuebles. La comunidad de bienes no se extingue, sino que persiste, lo que ocurre es que se reduce el número de copropietarios, que pasa de cuatro a dos. En realidad nos encontramos ante una transmisión onerosa.

Hola Alberto,

Mira esta Sentencia del TSJ de Asturias que dice exactamente lo contrario que la DGT, y con todo el sentio. Te mando la referencia de mi base de datos (NORMACEF)

Referencia: NFJ059074

Gracias, Daniel. Pongo el enlace a la misma. Y además a otro post con STs del TSJCV sobre este mismo caso, también contrarias a la DGT.

1 comentario:

  1. Hola Alberto,

    Mira esta Sentencia del TSJ de Asturias que dice exactamente lo contrario que la DGT, y con todo el sentio. Te mando la referencia de mi base de datos (NORMACEF)

    Referencia: NFJ059074
    TRIBUNAL SUPERIOR DE JUSTICIA DEL PRINCIPADO DE ASTURIAS
    Sentencia 249/2015, de 8 de abril de 2015
    Sala de lo Contencioso-Administrativo
    Rec. n.º 924/2013

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