17.12.12

CADUCIDAD DEL PROCEDIMIENTO DE COMPROBACIÓN LIMITADA


El procedimiento se extendió más allá de los 6 meses; concretamente duró 6 meses y 8 días.
El obligado dice que  la dilación (el retraso) no es imputable a él, que no desarrolló una conducta obstrucionista, puesto que aportó absolutamente toda la documentación requerida por el órgano de gestión. Pide, por tanto la caducidad del procedimiento.

Hechos relevantes.-
8.05.05 Notificación de requerimiento de solicitud de documentación, mediante el que se inicia el procedimiento de comprobación limitada. (Comienza a contar el reloj).
16.09.05 Notificación de la liquidación provisional (6 meses y 8 días después).
Y durante ese tiempo:
16.03.05 En diligencia de constancia de hechos, le dan 5 días para aportar libros registros (de Ingresos y Gastos) y justificantes de gastos.
28.05.05 Otra diligencia de constancia de hechos, diciendo que aporta libro registro de gastos y justificantes de los mismos. Y que queda pendiente el libro registro de ingresos.

Normativa.- 139.1b) y 104 LGT.
Especialmente, el 104.2 LGT:" (...) las dilaciones en el procedimiento por causa no imputable a la Administración tributaria no se incluirán en el cómputo del plazo de resolución".
Es decir, que si el retraso en el procedimiento es imputable al obligado, entonces esos días de retraso es como si no se hubieran producido. 
En este caso, el recurrente alega que no tuvo una conducta obstruccionista puesto que aportó absolutamente toda la documentación requerida.
El TSJ se basa en una ST del TS de 24-01-11, sobre procedimiento inspector, que considera plenamente aplicable al procedimiento de comprobación limitada.
Del cual extraigo 2 premisas para que haya dilación imputable al obligado tributario:
1ª.- Que haya dilación (transcurso del tiempo): "que es una idea objetiva, desvinculada de todo juicio o reproche sobre la conducta del inspeccionado (en este caso, comprobado)".
+
"Que la tardanza, en la medida en que hurta elementos de juicio relevantes, impida a la inspección (en este caso, gestión) continuar con normalidad el desarrollo de su tarea".
O sea, que no todo retraso constituye una dilación imputable al sujeto inspeccionado (comprobado).
En el caso presente, se produjo por exclusiva responsabilidad del demandante, una pérdida material de tiempo, al tardar en aportar los libros registros de ingresos y gastos y los justificantes de estos, determinante de una, si quiera objetiva, obstaculización de la normal tarea del órgano de comprobación.


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