26.2.11

EXCESOS DE ADJUDICACION DECLARADOS EN SUCESION

TSJ Granada 19-10-09, Rec 1182/02

FUNDAMENTOS DE DERECHO
PRIMERO.- El recurso se dirige contra la resolución del TEARA, de fecha 23 de noviembre de 2001, por la que, estimando en parte la reclamación económico administrativa interpuesta por D. Carlos JesúS, anuló las liquidaciones giradas por el Impuesto de Sucesiones y Donaciones (ISD), en concepto de exceso de adjudicación gratuita y con motivo de la adjudicación de herencia causada por fallecimiento de D. Ceferino , ocurrido el día 18 de octubre de 1999, materializada en escritura pública de 17 de abril de 2000.
La resolución del TEARA fundamentó su decisión en la consideración de que los excesos de adjudicación no constituyen hecho imponible en el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, pues la única delimitación del hecho imponible en los excesos de adjudicación viene establecida por el artículo 27.3 de la Ley del Impuesto de 18 de diciembre de 1987 , con remisión a las normas del ITP, por lo que, correlativamente, los excesos de adjudicación constituyen el hecho imponible del Impuesto sobre las Transmisiones Patrimoniales Onerosas, según prescribe el artículo 7.2.B del Real Decreto Legislativo 1/1993, de 24 de septiembre , por el que se aprueba el Texto Refundido de la Ley del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados. La resolución que se recurre concluye su argumentación con el añadido de que de la documentación aportada al expediente no se deduce, inequívocamente, la causa gratuita o Aanimus donandi@ de la atribución de los excesos de adjudicación.
La Administración recurrente insiste en la argumentación que le indujo a girar las liquidaciones anuladas por el TEARA, aduciendo, en síntesis, que al no haberse acreditado que mediase compensación en metálico entre los herederos al realizar la partición de bienes, se produjo un incremento de patrimonio lucrativo respecto de quienes resultaron adjudicatarios de un exceso en la cuota que le correspondía según el titulo hereditario.
SEGUNDO.- El articulo 27.3 de la Ley del Impuesto de Sucesiones y Donaciones, de 18 de diciembre de 1987 , dispone que se liquidarán excesos de adjudicación, según las normas establecidas en el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados cuando existan diferencias, según el valor declarado, en las adjudicaciones efectuadas a los herederos o legatarios, en relación con el título hereditario; también se liquidarán los excesos de adjudicación cuando el valor comprobado de lo adjudicado a uno de los herederos o legatarios exceda del 50 por 100 del valor que le correspondería en virtud de su títuloY@.
Por otra parte, según prescribe el artículo 7.2.B del Real Decreto Legislativo 1/1993, de 24 de septiembre , por el que se aprueba el Texto Refundido de la Ley del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados, se considerarán transmisiones patrimoniales a efectos de liquidación y pago del impuesto: Los excesos de adjudicación declarados, salvo los que surjan de dar cumplimiento a lo dispuesto en los artículos 821, 829, 1.056 (segundo) y 1.062 (primero) del Código Civil y Disposiciones de Derecho Foral, basadas en el mismo fundamento. En las sucesiones por causa de muerte se liquidarán como transmisiones patrimoniales onerosas los excesos de adjudicación cuando el valor comprobado de lo adjudicado a uno de los herederos o legatarios exceda del 50 por 100 del valor que les correspondería en virtud de su título.
De conformidad con el criterio establecido por el TEARA en la resolución impugnada, esta Sala entiende que la presunción de onerosidad de estos excesos, cuando no estén sujetos (caso excepcional, entre otros, del reflejado en el artículo 1.062 del Código Civil sobre bienes indivisibles), es absolutamente iuris et de iure, lo que quiere decir que ni siquiera pueden ser considerados gratuitos por falta probada de compensación a metálico, extremo éste en que se basa la recurrente, como ha sido expuesto, por lo que no hace falta la prueba de onerosidad, frente a la presunción de gratuidad que aplica la Administración. A ello se debe añadir que el principio de calificación jurídica obliga a considerar partición y no donación- lo que según todos los datos disponibles es disolución de la comunidad hereditaria, y la misma Ley fiscal obliga a respetar como veraces las declaraciones de los contribuyentes (artículo 116 LGT), corriendo la prueba en contrario a cargo de la Administración, siendo significativo en este contexto que la propia Administración recurrente (según consta en el folio 216 del expediente administrativo remitido), al resolver el recurso de reposición interpuesto contra las liquidaciones giradas en ejecución de lo resuelto por el TEARA, se admita la pretensión de exención en el ITP y AJD y se anulen las mismas, por estimar acreditado que el exceso de adjudicación se produjo por la entrega de dinero en efectivo.
En definitiva, como enseña la jurisprudencia, los posibles excesos de adjudicación quedan sujetos a gravamen en la modalidad de "transmisiones onerosas" del tributo, de manera que si quedaran sujetos a cualquier otra modalidad de gravamen, o fueran sometidos a tributación en concepto de donación, como se pretende, en el caso aquí enjuiciado, por la recurrente, se estaría produciendo, además de la extensión del ámbito del hecho imponible del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, extensión prohibida por el artículo 23.3 de la Ley General Tributario , una doble imposición a nivel interna, proscrita desde el punto de vista de la justicia tributaria. En efecto, la letra B), del artículo 7, del Texto refundido de este Impuesto (Real Decreto legislativo 1/1993, de 24 de septiembre ) somete a gravamen, como si se tratase de una transmisión onerosa, a los excesos de adjudicación, si bien de manera expresa sólo se refiere a los que se producen como consecuencia de la partición hereditaria, dado que los supuestos que declara no sujetos a gravamen se refieren a la indivisibilidad de la cosa objeto de adjudicación con ocasión de la herencia. El citado artículo del Texto Refundido del Impuesto considera como transmisiones patrimoniales onerosas, entre otras, "los excesos de adjudicación declarados, salvo los que surjan de dar cumplimiento a lo dispuesto en los artículos 821, 829, 1.056 (segundo) y 1.062 (primero) del Código civil ....." lo que quiere decir que todos los excesos de adjudicación declarados quedan sujetos al gravamen en concepto de transmisión onerosa, con excepción de los que se señalan por remisión a los preceptos reseñados del Código civil.
TERCERO.- Por los anteriores razonamientos, el recurso debe ser desestimado, sin que, conforme al art. 139 de la Ley Jurisdiccional Contencioso Administrativa , se aprecien motivos para hacer expresa imposición de costas.
Vistos los preceptos legales citados y demás de pertinente y general aplicación, la Sala dicta el siguiente
FALLO
1.- Desestima el recurso contencioso-administrativo interpuesto por la representación procesal de la Junta de Andalucia, contra la resolución del Tribunal Económico Administrativo Regional de Andalucía, Sala de Granada, de fecha 23 de noviembre de 2001, dictada en el expediente nº23/68/2001 , por la que, estimando en parte la reclamación económico administrativa interpuesta por D. Carlos Jesús , anuló las liquidaciones giradas por el Impuesto de Sucesiones y Donaciones (ISD), en concepto de exceso de adjudicación gratuita; y, en consecuencia, se confirma el acto impugnado por ser ajustado a derecho.
2.- No hace expresa imposición de costas.
Intégrese la presente sentencia en el libro de su clase y una vez firme remítase testimonio de la misma junto con el expediente administrativo al lugar de procedencia de este.
Así por esta nuestra sentencia que se notificará a las partes haciéndoles saber, con las demás prevenciones del art. 248.4 de la Ley Orgánica del Poder Judicial, que contra ella no cabe interponer recurso ordinario alguno, definitivamente juzgando lo pronunciamos, mandamos y firmamos.

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