9.1.11

DONACION DE OFICINA DE FARMACIA

ST TSJ GALICIA 26-05-2010 Recurso contencioso-administrativo núm. 15263/2009




Escritura pública de donación el 28.12 de 2000 del 50% de oficina de farmacia en funcionamiento, de madre a hija.

La cuestión a dilucidar es si procede o no la reducción del 95% de la base imponible del Impuesto sobre Donaciones liquidado a la demandante como consecuencia la donación del 50% de la Oficina de Farmacia.
Considera la actora que concurren todos los requisitos del artículo 20.6 de la Ley 29/1987, incluido el que niega la Administración, esto es, que la donante dejara de realizar funciones de dirección desde la fecha de la donación.

En la redacción aplicable al caso, el artículo 20.6 LISD dispone: " (. . .) En los casos de transmisión de participaciones ínter vivos, en favor del cónyuge, descendientes o adoptados, de una empresa individual, un negocio profesional o de participaciones en entidades del donante a los que sea de aplicación la exención regulada en el apartado octavo del artículo 4 de la Ley 19/1991, de 6 de junio, del Impuesto sobre el Patrimonio , se aplicará una reducción en la base imponible para determinar la liquidable del 95 % del valor de adquisición, siempre que concurran las condiciones siguientes:
a) Que el donante tuviese sesenta y cinco o más años o se encontrase en situación de incapacidad permanente, en grado de absoluta o gran invalidez.
b) Que, si el donante viniere ejerciendo funciones de dirección, dejara de ejercer y de percibir remuneraciones por el ejercicio de dichas funciones desde el momento de la transmisión.
A estos efectos, no se entenderá comprendida entre las funciones de dirección la mera pertenencia al Consejo de Administración de la sociedad.
c) En cuanto al donatario, deberá mantener lo adquirido y tener derecho a la exención en el Impuesto sobre el Patrimonio durante los diez años siguientes a la fecha de la escritura pública de donación, salvo que falleciera dentro de este plazo.
Asimismo, el donatario no podrá realizar actos de disposición y operaciones societarias que, directa o indirectamente, puedan dar lugar a una minoración sustancial del valor de la adquisición. Dicha obligación también resultará de aplicación en los casos de adquisiciones mortis causa a que se refiere la letra c del apartado 2 de este artículo.
En el caso de no cumplirse los requisitos a que se refiere el presente apartado, deberá pagarse la parte del impuesto que se hubiere dejado de ingresar como consecuencia de la reducción practicada y los intereses de demora".


En el presente caso, lo que discute la actora es que la remuneración de la donante durante los ejercicios 2000 y 2001 responda al ejercicio de funciones de dirección. El argumento nuclear del TEAR es el ejercicio retribuido de estas funciones en los años citados, lo cual, implícitamente supone admitir la posibilidad de una donación parcial del negocio de farmacia, que la literalidad del mentado precepto ampara, siempre y cuando se cumplan la totalidad de los requisitos contemplados.
Con carácter previo, conviene señalar que la peculiar configuración del negocio de farmacia impide diferenciar lo que serían las retribuciones propias del ejercicio de la dirección del negocio de lo que son los beneficios globales de la farmacia al no separarse ambos conceptos, por lo que no existe una ruptura clara antes y después de la fecha de la donación. Solo podemos resaltar que si la donante, siendo titular del 100% de la farmacia percibía la totalidad de los beneficios, no es lógico que, siendo titular del 50% y no dirigiéndola perciba el mismo 50% de los beneficios, ya que esto supondría que no se retribuye la gerencia del negocio.
Sentado lo anterior, la recurrente considera acreditado que la donante dejó la gerencia del negocio de farmacia pues así se consigna en la escritura de 28 de diciembre de 2000. Pese a esto, la autorización por parte de la Consellería de Sanidade no se extiende al ejercicio de las funciones de dirección a un solo comunero, dado que la legislación en materia de farmacias vigente al tiempo de la donación, anterior a la Ley de Sociedades Profesionales, no permitía esta posibilidad: Un cotitular farmacéutico capitalista y otro cotitular gerente. La Ley 5/1999 establece con claridad que el copropietario de la farmacia es cotitular y como tal ejerce, bajo su responsabilidad (en este caso, compartida con la donataria, cotitular propietaria) las funciones prevista en el artículo 8 .
Los copropietarios podrán establecer las normas que estimen pertinentes, incluso en el reparto de beneficios, en el marco de las relaciones internas, pero lo que no cabe, en virtud de pacto privado, es vulnerar los términos de la mentada Ley 5/1999 , y pretender que esto tenga consecuencias fiscales favorables.
No existe una comunidad de bienes, considerada como ente con naturaleza jurídica propia, ni tan siquiera fiscal (la C.B. carece de NIF) titular de la farmacia, sino que los titulares son la donante y donataria.
Por todo ello, procede desestimar íntegramente el recurso planteado y esto, al margen de las previsiones de la Instrucción de la Dirección General de Tributos 4/2004, de 21 de julio.

Es decir, el TSJ de Galicia considera que no procede la reducción del 95% porque no se dan todos los requisitos del 20.6 LISD, al seguir ejerciendo la donataria las funciones de dirección.

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