6.10.10

TRIBUTACION SEGUROS DE VIDA

V2571-07

Si contratante = beneficiario IRPF
Si contratante no = a beneficiario ISD




Cuando el seguro se hubiere contratado por cualquiera de los cónyuges con cargo a la sociedad de gananciales y el beneficiario fuese el cónyuge sobreviviente, la base imponible estará constituida por la mitad de la cantidad percibida.”
Por tanto, si el sujeto pasivo prueba que el pago de las primas fue con cargo a la sociedad de gananciales sólo quedará sujeta al Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones la mitad de la cantidad asegurada, quedando la otra mitad sujeta al Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas.

Se presume que cuando interviene sólo un cónyuge en concepto de contratante, sin referencia expresa en el contrato a que el pago de la prima es con cargo a la sociedad conyugal, el contrato se entiende celebrado por el contratante a su cargo, con la consecuencia de que la cantidad total pagada al supérstite tras el fallecimiento del asegurado queda sujeta al pago del Impuesto de Sucesiones y Donaciones.

En el caso de que el beneficiario de un contrato de seguro de vida para la contingencia de fallecimiento sea uno de los hijos, o bien el cónyuge (siempre que en este último caso las primas se hayan satisfecho con cargo a los bienes privativos del cónyuge fallecido), se aplicarán las reducciones en la base imponible de los apartados 1 y 2 del artículo 20.1 y 2 de la Ley 29/1987, sin perjuicio de lo establecido a estos efectos por la Comunidad Autónoma correspondiente en aplicación de su competencia normativa en el Impuesto de Sucesiones y Donaciones conforme a la citada Ley 21/2001 (sustituida ésta por la ley 22/2009.
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