26.10.10

EXCESOS DE ADJUDICACION


En los excesos de adjudicación se grava la adjudicación efectuada a favor de una persona, que supera el valor de su teórico derecho de participación; es decir, las cantidades o importes en que las adjudicaciones realizadas superen a las contractuales o legalmente procedentes. Ello origina dos liquidaciones: una por la propia adjudicación en sí por el tributo que corresponda, y otra por el exceso en el ITP (TPO). Supuestos típicos que suelen dar origen a excesos de adjudicación, son la disolución de sociedades o comunidades de bienes y la disolución de la sociedad de gananciales.
Sin embargo, para que se produzca el gravamen, es necesario, además, que tal exceso surja como consecuencia de la propia valoración efectuada por las partes, sin que queden sujetos los que se pongan de manifiesto como consecuencia de la comprobación de la Administración. Por excepción, sí quedan sujetos los excesos de adjudicación derivados de la comprobación de la (LISD art.27.3).
No obstante, no están sujetos a TPO los excesos declarados:
- que surjan de dar cumplimiento a lo dispuesto en el CC art.821, 829, 1056 y 1062 y disposiciones del Derecho Foral con el mismo fundamento;
- los que se manifiesten con ocasión de la disolución del matrimonio o del cambio de su régimen económico, y que sean consecuencia necesaria de la adjudicación a uno de los cónyuges de la vivienda habitual del matrimonio (RITP art.32.3).
Es sujeto pasivo el beneficiado con el exceso, adquirente del mismo. La base imponible es el valor declarado del exceso, o el valor comprobado del mismo cuando se trate de las operaciones mortis causa de 27.3 LISD. El tipo de gravamen es el 4% o el *7%, según la naturaleza mueble o inmueble del bien transmitido.
La no sujeción de algunos excesos de adjudicación debe entenderse sin perjuicio de su tributación por AJD (DGT 15-3-94).


1) Los excesos de adjudicación que se producen como consecuencia de dividir un proindiviso sobre un bien indivisible (CC art.1062) no se gravan únicamente cuando se trata de disolver una comunidad hereditaria, sin que sea posible una interpretación analógica de las normas para extenderla a cualquier otra clase de comunidad de bienes (TEAC 24-7-97, JT 1273). No obstante, el TEAC ha modificado su anterior criterio, admitiendo la aplicación de la exención a comunidades de bienes no hereditarias, amparándose en la sentencia TS 28-6-99, RJ 6133, en la que se acepta dicha posibilidad (TEAC 10-2-00).
2) La no sujeción al ITP y AJD del exceso de adjudicación de un bien indivisible o que desmerece mucho por su división (CC art.1062) requiere que la parte que consiente el exceso de adjudicación en favor de la otra reciba una compensación en dinero de la adjudicataria. En caso contrario, es una transmisión lucrativa sujeta, en todo caso, al ISD, por el concepto donación (DGT 10-5-04; CV 16-9-09, consistiendo la contraprestación en el usufructo de una finca que no forma parte de la masa hereditaria).
3) El exceso de adjudicación producido en la liquidación de una herencia mediante la adjudicación de una vivienda a uno de los herederos es un exceso de adjudicación inevitable en los términos del CC art.1062, por tratarse de un bien indivisible o que desmerece mucho por su división. Ahora bien, la no sujeción a la modalidad TPO requiere que la parte que consiente el exceso de adjudicación a favor de la otra sea compensada en dinero por la adjudicataria, ya que, en caso contrario, no se está ante una transmisión onerosa, sino ante una transmisión lucrativa, que está sujeta en todo caso al ISD, por el concepto donación, con independencia de que el bien sea indivisible o desmerezca mucho por su división, ya que entonces no se produce el supuesto regulado en elCC art.1062 (DGT 10-5-04; CV 4-12-08).
4) En una disolución de una comunidad de bienes, si el exceso de adjudicación es de carácter oneroso, tributa por la modalidad de transmisiones patrimoniales onerosas del ITP, salvo que se trate de bienes indivisibles o que desmerezcan mucho por su división. La excepción por indivisibilidad no debe aplicarse a cada uno de los bienes individualmente considerado, sino que debe entenderse referida al conjunto de los bienes, de forma que no sea posible hacer, mediante otras adjudicaciones, dos lotes equivalentes (DGT CV 1-6-06; a sensu contrario, DGT CV 17-4-09).
5) En una separación matrimonial los bienes se deben valorar por su valor real. Si en la adjudicación se produce un desequilibrio patrimonial, se produce un exceso de adjudicación que, si es oneroso (con compensación), está sujeto a ITP y AJD y, si es lucrativo (sin contraprestación de ningún tipo), al ISD (DGT CV 19-1-06).
A este respecto, la adjudicación del 100% de la vivienda habitual a uno de los cónyuges, casados bajo el régimen de separación de bienes, en fecha anterior a la de la propia demanda de separación, constituye una transmisión lucrativa sujeta a tributación por ITP y AJD, ya que el inmueble fue adquirido al 50% por cada cónyuge (TSJ Madrid 5-12-08, Rec 2057/04).
6) Aunque en la división de una finca rústica se hayan hecho lotes diferentes con el propósito de facilitar la continuación de la explotación agropecuaria, habiendo sido compensada una de las partes con dinero en metálico, se considera que, al no tratarse de un supuesto de indivisibilidad, existe exceso de adjudicación sujeto a tributación (TSJ Extremadura 10-12-08, Rec 324/07).


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