2.10.10

ACEPTACION DE HERENCIA SIN ACUDIR A NOTARIA

HACER ESCRITURA DE HERENCIA EN NOTARIA

Explico un poco más el caso: quedamos de herederos 4 hermanos y mi

madre. Hemos acordado no hacer la partición de los bienes y dejarlo

todo a nombre de mi madre. Como parece que sí que tenemos que aceptar

la herencia de forma expresa, y según el Código civil (creo que es el

art. 980) podemos hacerlo con un documento privado, lo haremos así. El

día que decidamos vender alguno de los inmuebles entonces elevaremos

el documento privado a escritura pública.

Donde ya me pierdo es en qué requisitos básicos deben figurar en esta

"instancia de aceptación de herencia", y si hay que hacer una

descripción detallada de los bienes o ya vale con la que se presenta

para la liquidación del impuesto de sucesiones.

Según el 999 Cc la aceptación pura y simple puede ser expresa o tácita y la

expresa puede hacerse en documento público (Notario) o privado. Basta con

que expreséis que, habiendo sido instituidos los cuatro hermanos como

herederos sin expresa designación de cuota (lo que os atribuye 1/4 a cada

uno, cfr. 765 Cc.), aceptáis libre y voluntariamente, sin sujeción a

condición alguna (Cfr. 988 y 990) tal condición de modo irrevocable.


No entiendo bien una cosa: imagino que el fallecido es tu padre y a su

nombre estaba todo el patrimonio. Ahora es vuestro, sin necesidad de que

cambiéis la titularidad del bien e imagino que lo que queréis es que vuestra

madre siga 'disponiendo' de todo como usufructuaria. Pero nada de dejar nada

a su nombre, porque debe estar a nombre del fallecido...

No veo inconveniente en lo que propones ni creo que sea necesario entrar en

más detalles, pues el llamamiento a la herencia es siempre universal, sin

designación de bienes concretos...

Obligatoria (salvo que se haga judicialmente) si se quiere vender algún inmueble y hay más de un heredero.

Cuando se trate de heredero único y no haya interesados con derecho a legítima, no hace falta hacer escritura de herencia.

Artículo 14 LH

El título de la sucesión hereditaria, a los efectos del Registro, es el testamento, la declaración judicial de herederos abintestato o el acta de notoriedad de herederos abintestato.

Para inscribir bienes y adjudicaciones concretas deberán determinarse en escritura pública o por sentencia firme los bienes, o parte indivisa de los mismos que correspondan o se adjudiquen a cada titular o heredero, con la sola excepción de cuando se trate de un heredero único y no haya ningún interesado con derecho a legítima, ni tampoco comisario o persona autorizada para adjudicar la herencia.

En este caso, cuando haya heredero único, el título de la sucesión (testamento o el abintestato), acompañado de los documentos a que se refiere el artículo 16 de esta Ley, bastará para inscribir directamente a favor del heredero los bienes y derechos de que en el Registro era titular el causante.

Artículo 15.

Los derechos del legitimario de parte alícuota que no pueda promover el juicio de testamentaría por hallarse autorizado el heredero para pagar las legítimas en efectivo o en bienes no inmuebles, así como los de los legitimarios sujetos a la legislación especial catalana, se mencionarán en la inscripción de los bienes hereditarios.

La asignación de bienes concretos para pago o su afección en garantía de las legítimas, se hará constar por nota marginal.

Las referidas menciones se practicarán con los documentos en cuya virtud se inscriban los bienes a favor de los herederos, aunque en aquéllos no hayan tenido intervención los legitimarios.

Las disposiciones de este artículo producirán efecto solamente respecto de los terceros protegidos por el artículo 34, no entre herederos y legitimarios, cuyas relaciones se regirán por las normas civiles aplicables a la herencia del causante.

Contra dichos terceros los legitimarios no podrán ejercitar otras ni más acciones que las que se deriven de las menciones referidas, a tenor de las reglas que siguen:

a. Durante los cinco primeros años de la fecha de la mención, quedarán solidariamente afectos al pago de la legítima todos los bienes de la herencia en la cuantía y forma que las leyes determinen, cualesquiera que sean las disposiciones del causante o los acuerdos del Comisario, Contador-Partidor o Albacea, con facultad de partir, heredero distributario, heredero de confianza, usufructuario con facultad de señalar y pagar legítimas u otras personas con análogas facultades, nombrados por el causante en acto de última voluntad contractual o testamentaria.

Esta mención quedará sin efecto y se estará a lo dispuesto en los números segundo y tercero de la letra b) del presente artículo, si el legitimario hubiese aceptado bienes determinados o cantidad cierta para pago de dichas legítimas o concretado su garantía sobre uno o más inmuebles de la herencia.

b. Transcurridos los cinco primeros años de su fecha, los efectos de la mención serán los siguientes:

1. Cuando el causante, o por su designación, las personas expresadas en el párrafo primero del apartado a), no hubieran fijado el importe de dichas legítimas, ni concretado su garantía sobre ciertos bienes inmuebles, ni asignado bienes determinados para el pago de las mismas, continuará surtiendo plenos efectos la mención solidaria expresada en la letra a) precedente, hasta cumplidos veinte años del fallecimiento del causante.

2. Cuando las mismas personas se hubieren limitado a asignar una cantidad cierta para pago de las legítimas, quedarán solidariamente sujetos a la efectividad de las mismas todos los bienes de la herencia, durante el plazo antes indicado. No obstante, si dentro de los cinco años siguientes a su constancia en el Registro de la Propiedad, los legitimarios no hubieren impugnado por insuficiente tal asignación, transcurrido que sea este plazo podrá cancelarse la mención solidaria expresada en el apartado a) siempre que justifique el heredero haber depositado suma bastante en un establecimiento bancario o Caja oficial, a las resultas del pago de las legítimas en la cantidad asignada y de sus intereses de cinco años al tipo legal.

3. Cuando las supradichas personas hubieren asignado bienes ciertos para el pago de las legítimas, o concretado la garantía de las mismas sobre bienes determinados, el legitimario solamente podrá hacer efectivos sus derechos sobre dichos bienes en la forma que disponga el correspondiente título sucesorio o acto particional.

4. Cuando el causante hubiere desheredado a algún legitimario o manifestado en el título sucesorio que ciertas legítimas fueron totalmente satisfechas, se entenderá que los legitimarios aludidos aceptan respecto de terceros la desheredación o las manifestaciones del causante si durante el plazo determinado en el apartado a) de este artículo no impugnaren dicha disposición.

Dentro de los plazos de vigencia de las menciones por derechos legitimarios, los herederos podrán, sin necesidad de autorización alguna, cancelar hipotecas, redimir censos, cobrar precios aplazados, retrovender y, en general, extinguir otros derechos análogos de cuantía determinada o determinable aritméticamente, que formen parte de la herencia, siempre que el importe así obtenido o la cantidad cierta o parte alícuota del mismo que conste en el Registro como responsabilidad especial por legítimas, afectante al derecho extinguido, se invierta en valores del Estado, que se depositarán, con intervención del Notario, en un establecimiento bancario o Caja oficial, a las resultas del pago de las legítimas.

Los depósitos a que hacen referencia el párrafo anterior y el número segundo, letra b de este artículo, podrán ser retirados por los herederos transcurridos veinte años, a contar desde el fallecimiento del causante siempre que no hubieren sido aceptados o reclamados por los legitimarios dentro del plazo indicado.

Las menciones reguladas en los números 1, 2 y 3 del apartado b caducarán, sin excepción, cumplidos veinte años desde el fallecimiento del causante.

Los bienes hereditarios se inscribirán sin mención alguna de derechos legitimarios, cuando la herencia tenga ingreso en el Registro después de transcurridos veinte años desde el fallecimiento del causante.

Artículo 16.

Los dueños de bienes inmuebles o derechos reales por testamento u otro título universal o singular, que no los señale y describa individualmente, podrán obtener su inscripción, presentando dicho título con el documento, en su caso, que pruebe haberles sido aquél transmitido y justificando con cualquier otro documento fehaciente que se hallan comprendidos en él los bienes que tratan de inscribir.

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