17.9.10

TRABAJO DEL CONYUGE PARA EL TITULAR DE LA ACTIVIDAD. IRP

(LIRPF art.30.2.2ª)

Si el cónyuge del contribuyente que ejerce una actividad económica aporta a la misma su trabajo personal, existe un gasto deducible para el empresario o profesional y el correlativo rendimiento del trabajo para el cónyuge, si bien con determinadas condiciones.
En el caso de las prestaciones de trabajo, para que las cantidades pagadas al cónyuge en contraprestación por el trabajo prestado en la actividad, sean gasto deducible de la misma, se requiere:
- existencia de contrato laboral;
- afiliación al régimen general de la Seguridad Social;
- habitualidad y continuidad en el trabajo;
- contraprestación estipulada, que no sea superior a la de mercado correspondiente a su cualificación profesional y trabajo desempeñado. Es decir, que se equipare a la de un trabajador de igual categoría en el Convenio/empresa.
En esas condiciones, la retribución es gasto deducible para el empresario y rendimiento del trabajo para el cónyuge.

Precisiones
- La afiliación a la Seguridad Social debe realizarse a través del régimen que como trabajador por cuenta ajena le corresponda, no siendo válida la afiliación al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos, ya que este no permite la afiliación de asalariados.
La posibilidad de que la Seguridad Social pudiera no admitir la afiliación del cónyuge al Régimen General, rechazando por escrito la solicitud e incluyéndolos en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos, ha llevado a la DGT a interpretar en dicho supuesto (si hay rechazo por escrito de la solicitud de alta en el RGSS) que si el titular de la actividad puede probar que el cónyuge o los hijos menores trabajan en la actividad en régimen de dependencia laboral y se cumplen los restantes requisitos, en tales casos las retribuciones al cónyuge o hijos menores tienen la consideración de gasto deducible. En correspondencia con esta calificación, procedería considerar a las retribuciones obtenidas por el cónyuge o hijos menores como rendimientos del trabajo. Esta doble calificación procede hacerla extensible también a las cotizaciones al Régimen de Autónomos correspondientes al cónyuge, en cuanto fueran satisfechas por el titular de la actividad (DGT CV 25-05-09). Si la Tesorería General no deniega la solicitud de afiliación al Régimen General, sino que la desestimación se refiere a la inclusión en el Régimen de Autónomos como familiar colaborador, en este supuesto las retribuciones al cónyuge no tienen la consideración de gasto deducible. En contrapartida, las mismas tampoco tienen la consideración de rendimientos para el cónyuge perceptor (DGT 28-9-01; 28-4-03).


Otras Precisiones:
- No tienen la consideración de gastos deducibles, las retribuciones percibidas por la esposa como trabajadora autónoma de la agencia de seguros de la que es titular su marido aunque trabaje en ella de manera personal, habitual y directa, ya que está afiliada al régimen de autónomos de la Seguridad Social (TSJ Asturias 20-9-00, Rec 331/97).
- Existe obligación de practicar retención sobre las retribuciones satisfechas.
- Parece razonable entender que la habitualidad y continuidad no impiden al cónyuge o hijos menores contratos temporales ni a tiempo parcial admitidos en la legislación laboral, pues con este requisito se tratan de evitar colaboraciones ocasionales o esporádicas de carácter ficticio.
- La existencia de la relación laboral debe resultar debidamente acreditada. La Administración laboral ha entendido que ello puede llevarse a cabo mediante el cumplimiento de las formalidades inherentes al régimen general de la Seguridad Social (libro de matrícula, parte de alta, etc.), o, en otro caso, recurriendo a la exigencia de contrato escrito, recibos de salario o, en último extremo, declaración jurisdiccional de la existencia de tal relación laboral (Informe Dirección General Inspección de Trabajo 20-9-1989).
-La Administración tributaria otorga validez al contrato verbal, siempre que esté admitido en el ámbito laboral (DGT 17-7-92).
- No es extensible la aplicación de la regla a las retribuciones que pudieran abonarse a otros parientes (por ejemplo, hermano) del empresario o profesional (DGT 16-7-92). Ello no impide la aplicación de las normas generales del impuesto, para la consideración de gasto e ingreso en los contribuyentes implicados.

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