31.7.10

GANANCIA PATRIMONIAL IRPF POR EXTINCION CONDOMINIO

28/06/2010 V1459-10

Sentencia del Tribunal Supremo de 3 de noviembre de 2010, Recurso 2044/2005. Sujeción a IRPF de los excesos de adjudicación compensados en metálico. LA SENTENCIA.

Disolución de propindivisión de una vivienda de la que la consultante era copropietaria al 50 por 100, adjudicándose la vivienda al copropietario del restante 50 por 100, (EXCESO DE ADJUDICACION) que ha compensado económicamente a la consultante mediante una entrega en efectivo y la subrogación de la hipoteca pendiente.


Se quiere saber si dicha disolución de proindivisión está sujeta al Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y, en caso afirmativo, cuál sería su valor de transmisión


33.2 de la Ley 35/2006.- “Se estimará que no existe alteración en la composición del patrimonio:
En los supuestos de división de la cosa común.
En la disolución de la sociedad de gananciales o en la extinción del régimen económico matrimonial de participación.
En la disolución de comunidades de bienes o en los casos de separación de comuneros.
Los supuestos a los que se refiere este apartado no podrán dar lugar, en ningún caso, a la actualización de los valores de los bienes o derechos recibidos.”


Pero para que opere lo previsto en este precepto, es decir para que no haya alteración de la composición del patrimonio (para que no HAYA GANANCIA NI PÉRDIDA PATRIMONIAL IRPF), es preciso que las adjudicaciones que se lleven a cabo al deshacerse la indivisión, se correspondan con la cuota de titularidad, ya que, en caso contrario, al producirse un exceso de adjudicación, se produciría una ganancia patrimonial.
Del mismo modo, se producirá una ganancia patrimonial si al hacer la división de un bien en común, se acuerda adjudicarlo a una de las partes compensado en metálico o en especia a la otra.


IMPORTE DE LA GANANCIA
El importe de esta ganancia o pérdida patrimonial vendrá determinado por la diferencia entre el valor de adquisición y el valor de la adjudicación efectuada, en la forma prevista en los artículos 34 y 35 de la Ley del Impuesto.
De acuerdo con estos preceptos, el valor de adquisición será el 50 por 100 de la suma del importe real por el que la adquisición se hubiera efectuado, del coste de las inversiones y mejoras en su caso efectuadas y de los gastos y tributos inherentes a la adquisición, excluidos los intereses, que hubieran sido satisfechos por los adquirentes.
Al tratarse de inmuebles, este valor de adquisición se actualizará mediante la aplicación del coeficiente correspondiente establecido en la Ley de Presupuestos Generales del Estado del año de la transmisión.
El valor de transmisión será el importe real por el que la enajenación se hubiese efectuado. De este valor se deducirán los gastos y tributos inherentes a la transmisión en cuanto resulten satisfechos por el transmitente.
Por importe real del valor de enajenación se tomará el efectivamente satisfecho, siempre que no resulte inferior al normal de mercado, en cuyo caso prevalecerá éste.
Por tanto, el valor de transmisión será el 50 por 100 del valor asignado a la vivienda en la escritura de disolución de proindivisión, siempre que este valor no sea inferior al valor de mercado, en cuyo caso prevalecerá éste.
La ganancia o pérdida patrimonial obtenida se integrará en la base imponible del ahorro en la forma prevista en el artículo 49 de la Ley del Impuesto.

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