19.1.10

DISOLUCION DE COMUNIDAD DE BIENES

La disolución de COMUNIDAD DE BIENES Y DE SOCIEDADES CIVILES...

Queda sujeta al impuesto de OPERACIONES SOCIETARIAS (OS), de acuerdo con el 19 TRITPAJD, la disolución de sociedades. El término disolución, aplicado a las sociedades, es sin embargo altamente equívoco, porque no es sinónimo de extinción. La disolución es el efecto de un acto (acuerdo de la junta general, resolución judicial, acto administrativo) o de un hecho jurídico (transcurso del término) que abre el proceso liquidatorio conducente a la extinción de la sociedad. No pone fin a la sociedad ni paraliza su actividad, que, declarada la disolución, conserva su personalidad jurídica y continúa funcionando, si bien con el objeto de extinguir todas sus relaciones jurídicas y, una vez cobrados los créditos de la sociedad contra terceros y pagadas las deudas sociales, repartir el haber social remanente entre los socios (liquidación).
Es por ello dudoso que el legislador haya querido sujetar realmente la disolución. Más bien parece que lo que se ha querido gravar es la distribución del haber social entre los socios que se produce una vez disuelta la sociedad y liquidadas sus relaciones jurídicas, lo que ciertamente concuerda con la fijación de la base imponible en el valor real de los bienes y derechos entregados a los socios, sin deducción de gastos ni deudas.
En tal sentido el Tribunal Supremo declaró que «en la disminución y reducción del capital y en la disolución de la sociedad el hecho imponible, en concepto de operaciones societarias, no es el acto formal del acuerdo de disolución, sino el consecuente desplazamiento patrimonial de la sociedad a los socios» ( sentencias de 3 noviembre 1997 [RJ 1997, 8251 y RJ 1997, 8252] ).
Las adjudicaciones que de los bienes sociales se hagan a personas ajenas a la sociedad, tributarán por la modalidad de «transmisiones patrimoniales onerosas» ( art. 58 RITPyAJD/1995).

Operaciones consistentes en la extinción del condominio, señala la DGT en su Resolución de 7 de marzo de 2008 (JT 2008, 395) que la disolución de una comunidad de bienes constituida por un bien inmueble que no haya realizado actividades empresariales no ha de ser considerada como un supuesto de disolución de sociedad, por lo que no estará sujeta a la Modalidad de OS. Ahora bien, al estar formada por un bien inmueble, dicha disolución habrá de formalizarse necesariamente mediante escritura pública, devengándose en estos casos la cuota gradual de AJD, Documentos Notariales, del Impuesto. Añade asimismo la DGT que si la compensación del exceso de adjudicación que pudiera llegar a producirse por el comunero que obtiene el inmueble con motivo de dicha disolución consistiese en la prestación de un servicio y resultase equivalente al exceso de adjudicación recibido, dicho exceso habría de tributar por la Modalidad de TPO del Impuesto, al no tratarse de una compensación en metálico.
Ya con anterioridad, mediante contestación a Consulta de 29 de enero de 2008 (PROV 2008, 64178) , había señalado la DGT que la disolución de una comunidad hereditaria sobre inmuebles, no habiendo realizado ninguna actividad económica, no se encuentra gravada por la Modalidad Operaciones Societarias del ITPyAJD. Y, por lo que respecta a la escritura que recoja la disolución, la misma queda sometida a la cuota gradual de Documentos Notariales, quedando integrada la base imponible por el valor real de los bienes tenidos en proindiviso.

En relación con la tributación en el ITPyAJD de la disolución de una comunidad de bienes o sociedad civil formada por dos hermanos con actividad económica y compraventa, señala la DGT en Consulta Vinculante de 18/04/2006 V0746-06 que, con independencia de que nos hallemos ante una sociedad civil o ante una comunidad de bienes (en este caso muebles), al venir realizando una actividad económica, la disolución de dicha comunidad o sociedad civil queda sujeta a la Modalidad de Operaciones Societarias, adquiriendo la consideración de sujetos pasivos los condueños, y concretándose la base imponible en el valor real de los bienes y derechos entregados a los socios, sin deducción de gastos y deudas. Añade asimismo la DGT, al hilo de la operación de compraventa de los inmuebles en los que se hubiese desarrollado la actividad empresarial (pertenecientes en propiedad a la esposa de uno de los socios, es decir, no pertenecientes a ninguno de los condueños) y que, simultáneamente a la disolución de la comunidad, hubiesen sido adquiridos por el socio que va a continuar la misma actividad que venía desarrollando la comunidad, que dicha compraventa queda sujeta a la Modalidad de Transmisiones Patrimoniales Onerosas, ya que se trata de una operación que nada tiene que ver con la disolución. La compraventa estará sujeta y exenta de IVA y, en consecuencia, sujeta a la Modalidad de TPO del ITPyAJD.

¿Qué consecuencias tributarias han de derivarse de la división de una comunidad de bienes?
Tal y como declara la DGT en su contestación a Consulta de 22 de enero de 2007 (PROV 2007, 368275), al disolverse una comunidad de bienes lo primero que ha de analizarse es si la misma estuvo o no sujeta en su constitución a la Modalidad de Operaciones Societarias ya que, de haber sido así, también la disolución quedaría sometida a esta Modalidad. Una vez determinado que la disolución de la comunidad no queda sujeta a la modalidad anterior, ha de evaluarse si la disolución da lugar o no a excesos de adjudicación a favor de alguno de los antiguos condueños, en cuyo supuesto tales excesos quedarían sujetos a la Modalidad de Transmisiones Patrimoniales Onerosas, aunque si fueran inevitables, quedarían nuevamente no sujetos a esta Modalidad. Si los excesos de adjudicación fueran lucrativos, es decir, sin contraprestación por parte del beneficiado por ellos, dicho supuesto quedaría sometido al ISD sin que en este caso, al no existir compensación, puedan aplicarse las excepciones del Código Civil, lo que determinaría su tributación sin excepción alguna.
Por lo que respecta a la tributación a la que ha de quedar sujeta la disolución de una comunidad de bienes sin actividad económica, señala la DGT en su Resolución de 1 de junio de 2006 (PROV 2006, 204975) que son varias las cuestiones que deben dilucidarse a este respecto. En primer lugar, si en la creación o en el mantenimiento de la comunidad se practicó liquidación por la Modalidad de OS como consecuencia de que la entidad desarrollara una actividad económica, en cuyo caso la disolución también quedaría sujeta a dicha Modalidad. En caso de que no se hubiera realizado actividad económica alguna, tratándose de una comunidad de bienes sobre inmuebles estará sujeta a las cuotas fija y gradual de Documentos Notariales dentro de la Modalidad de AJD. Añade además la DGT que si las adjudicaciones no se ajustaran a las cuotas participativas de los comuneros, los eventuales excesos de adjudicación que se produjesen tributarían por la Modalidad de TPO del ITPyAJD, salvo que el exceso fuera inevitable, por no ser divisibles los bienes que se reparten o adjudican, en los términos previstos en el Código Civil. En suma, se concluye que la disolución de una comunidad de bienes sobre inmuebles creada por sucesión mortis causa y que no ha realizado actividades económicas no tributa por la Modalidad de Operaciones Societarias del ITPyAJD. Y, en el supuesto de que no supusiera excesos de adjudicación, tampoco tributaría por la Modalidad de TPO del mismo Impuesto

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