17.9.18

PRUEBA DEL COSTE DE INVERSIONES Y MEJORAS DEL VALOR DE ADQUISICION


En fecha 7-11-03 se adquirió el inmueble sito en la DIRECCION000 NUM000 de Alfaz del Pi por importe de 330,000€, siendo transmitido dicho inmueble en fecha 30-3-2007 por importe de 600,000€; 
la recurrente pretende que para el calculo del precio de adquisición se adicionen dos facturas por unas supuesta obras de mejora realizadas en dicho inmueble.  Las facturas referidas son la nº 6/05 de fecha 28-10-05 por importe de 132.240€ y la factura nº 14/05 de fecha 16-12-05 por importe de 115.692,76€, ambas emitidas por la mercantil Jumarcu SL, y donde consta como obras realizas, la ampliación de la vivienda y piscina en 76 metros cuadrados, ampliaciones de 26,35 metros cuadrados, formación de pérgola, derribo de escalera, ampliación de cocina y de baños.

Dice el TSJ que: "la carga de la prueba sobre los referidos gastos que pretenden adicionarse al precio de adquisición corresponde a la parte actora, y en este caso (...) no se logra la convicción de esta Sala sobre el efectivo pago de las obras recogidas en las mencionadas facturas; así tenemos que por una parte pese a ser requerido el obligado tributario, este no aportó licencia de obras y proyecto de obra , o cualquier otro documento acreditativa de la efectiva realización de tales obras y del importe de las mismas, sin que ni tan siquiera se haya propuesto como testifical al legal representante de esta(JUMARCU SL). Por otra parte consta que en fecha 15-3-2006 fue concedido un préstamo al obligado tributario por importe de 550,000€, constando en la misma fecha un reintegro de dicha cuenta en la suma de 300,000€, fecha que coincide con la compra de otro inmueble por esa misma parte, y según refiere el recurrente esos 300,000€ fueron utilizados para pago de las mencionadas facturas, pero ello no deja de ser una mera alegación de parte, no constando que dicha operación apareciera recogida en el modelo 347 de dicha empresa (JUMARCU SL), no constando tampoco que efectivamente aquel dinero fuera utilizado para pago de las facturas, siendo extraño que un pago de tal importe no conste debidamente formalizado, y por otra parte tampoco consta ( a efectos catastrales) que la superficie de la vivienda se haya incrementado."(...)
(...)"las mejoras aludidas no vienen reflejadas en la escritura de venta del inmueble (no ha variado un solo metro cuadrado en ambas escrituras) y según se alega ha existido ampliación de vivienda; por último no ha aportado documentación adicional alguna justificativa de las obras de mejora pese a existir requerimiento específico al respecto (licencia de obras, proyecto, certificado obras etc). Sentencia de 9 mayo 2018 TSJ Comunidad Valenciana.
Es decir, aporta factura de obras, pero no justifica la realidad de las mismas. Luego hay que justificar ambas cosas.
Factura de la empresa o empresas que realizan las obras;
Documentación que justifique la realización de las obras.

13.9.18

VIVIENDA HABITUAL A EFECTOS DEL ISD. FIJACION DE CRITERO POR EL TRIBUNAL SUPREMO

Hechos.-
Rogelio (mayor de 65 años) es hermano de la fallecida en 9/12/2007, D.ª Estela.

En su opinión su difunta hermana tenía su vivienda habitual en la Calle Cienfuegos, 12 de Tacoronte, Tenerife, pero debido a su delicado estado de salud se trasladó a vivir en su compañía en la vivienda que él tiene en Mogán, isla de Gran Canaria, desde noviembre de 2004 y hasta su fallecimiento. A su juicio se cumplen los requisitos del artículo 20.2c) LISD  en cuanto a vivienda habitual y convivencia para tener derecho a una reducción en la base imponible del 95% del valor de la vivienda de su hermana con el límite de 122.606, 47 €.
  ¿Tiene Rogelio derecho a la reducción por adquisición de vivienda habitual respecto de la vivienda de la Calle Cienfuegos?
El hecho de que la causante no haya residido en la vivienda de la Calle Cienfuegos sino en casa de su hermano durante más de 3 años inmediatamente anteriores a su fallecimiento (o en su caso, en un Geriátrico)..¿le impide aplicarse la reducción de vivienda habitual del ISD?
 El TSJ le dijo a Rogelio que no procedía la reducción del 95%.
Motivos: que el texto del artículo 20.2.c) párrafo tercero, combina los conceptos «residencia habitual», que implica la ocupación de forma efectiva de la vivienda durante al menos tres años, admitiéndose un plazo inferior por circunstancias excepcionales que exijan el cambio de domicilio. Con concepto de «convivencia» en caso de que el beneficiario sea pariente colateral -que además tiene que ser mayor de 65 años-, que debe tener lugar en la vivienda habitual -común de la causante y del heredero- objeto de adquisición "mortis causa".

La causante y su hermano residían en el domicilio de éste y no en la vivienda de la Calle Cienfuegos, 12 de Tacoronte. La causante llevaba residiendo en la vivienda de su hermano desde hacía más de tres años antes de su fallecimiento. Además es evidente que la convivencia nunca se produjo en la vivienda objeto de la transmisión por motivo del fallecimiento.
Rogelio recurre en Casación; y el TS en ST de 12/05/2017 Recurso 1657/2016, le da la razón a Rogelio  y fija doctrina:
Respecto al concepto de residencia habitual:se cuestiona la pérdida o no de la condición de vivienda habitual como consecuencia del traslado del causante a la vivienda del del hermano causahabiente por razones de enfermedad.
El concepto de vivienda habitual no aparece en la LISD, por lo que ha de atenderse a la normativa reguladora del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas que, expresamente, se refiere a ella. Y así, el artículo 41 bis del Reglamento, aprobado por  Real Decreto 439/2007, de 30 de marzo , define la vivienda habitual a efectos de determinadas exenciones en los siguientes términos "[...] se considera vivienda habitual del contribuyente la edificación (vivienda) que constituya su residencia durante un plazo continuado de, al menos, tres años. No obstante, se entenderá que la vivienda tuvo el carácter de habitual cuando, a pesar de no haber transcurrido dicho plazo (antes de que transcurra el plazo de 3 años), se produzca el fallecimiento del contribuyente o concurran otras circunstancias que necesariamente exijan el cambio de domicilio, tales como celebración de matrimonio, separación matrimonial, traslado laboral, obtención del primer empleo, o cambio de empleo, u otras análogas justificadas".

Pues bien, en el ámbito de "otras causas análogas justificadas" del traslado que no hacen perder al inmueble la consideración de vivienda habitual ha de incluirse la enfermedad acreditada que obliga al cambio de residencia, máxime cuando el fallecimiento sobreviene durante y como consecuencia de dicha enfermedad. Por tanto, si el causante sale de su casa antes o después de 3 años de residencia continuada por enfermedad que le obliga al cambio de residencia y se va a vivir a un Geriátrico o a casa de su hermano (por ejemplo), su vivienda no pierde el carácter de habitual a efectos de la reducción del 95% del ISD.

En consecuencia, acreditado que la causante tenía como vivienda habitual la transmitida "mortis causa" y que su fallecimiento y su residencia habitual en los últimos tres años había tenido lugar en un centro geriátrico (o en casa de su hermano), en el que se encontraba por razón de su situación personal, fundamentalmente por motivos de salud, es por lo que considera esta Sala (Sala C.A. 1ª TSJ Asturias, ST 461/2018 de 4/06/2018), que nos encontramos ante una causa análoga justificada en los términos en los que se expresa el Tribunal Supremo, lo que hace, que la vivienda transmitida debe de seguir beneficiándose de la reducción prevista en el art. 20.2.c)   de la Ley 29/87, y en consecuencia, producirse la correspondiente minoración en la base imponible del impuesto.
En cuanto al concepto (si la convivencia del colateral con el causante debe ser en casa del causante) aunque como regla general, la convivencia entre causante y causahabiente, exigida por el artículo 20.2.c), tercero, LISD, ha de desarrollarse en la originaria vivienda del causante porque, en caso contrario, dejaría de ser habitual. Ahora bien (excepción:), en los supuestos en los que concurre alguna de las causas justificadas que atribuye la condición de vivienda habitual al nuevo domicilio, después del traslado, será en éste (en casa del hermano) donde ha de tener lugar la convivencia requerida. (Esa causa justificada es la enfermedad).

12.9.18

ACREDITACION VIVIENDA HABITUAL OFICINA LIQUIDADORA

Doña Camino compra vivienda en la Comunidad Valenciana el 14-1-2010, por importe de 270.000€ (entrega sujeta a IVA) y aplica el tipo bonificado del 0,1% en AJD previsto en el artículo 14 Uno de la Ley autómica Valenciana (Ley 13/1997) para las primeras copias de escrituras que documenten la adquisición de vivienda habitual en vez del tipo general del 1% que era entonces de aplicación. 
En la autoliquidación del impuesto, modelo 600, aplica el tipo del 0,1%, sobre la base imponible y liquidable, 270.000€, y declara una cuota de 270 €  (en lugar de 2.700€).
 El punto de discordia se ciñe exclusivamente a si el inmueble adquirido por la contribuyente constituye su vivienda habitual. Tanto el órgano de gestión en la liquidación provisional, como el TEAR y el TSJ niegan tal condición.
La Oficina Liquidadora le requirió para que aportar el certificado de empadronamiento y la declaración IRPF de 2011; no lo aporta (ni tampoco ante el TEAR ni en sede judicial).
Únicamente aporta los consumos de luz  y teléfono (por cierto muy bajos para tratarse de un matrimonio y un niño) y tampoco se aportan consumos de agua en la supuesta vivienda habitual, algo realmente importante, pues no cabe entender habitable y habitada permanentemente una vivienda por unidad familiar de tres personas sin acreditar un mínimo consumo de agua, servicio público esencial.
 Por consiguiente, la actora no prueba que la vivienda adquirida constituyera su domicilio habitual, carga que a ella corresponde acreditar, más en el caso de que ello al efecto de aplicar un importante beneficio tributario, cual es eel tipo del 0,1% frente al general del 1% en el IAJD.

10.9.18

SUCESION REVERSIONAL

Hechos.-
Día 01/03/2017.- Doña María dona a su hijo Luis, una vivienda de la que era propietaria con carácter privativo.
Día 2/02/2018.-Fallece Luis, soltero y sin descendientes, y sin haber otorgado testamento.
Tras acta de requerimiento para la declaración de heredero intestados y posterior declaración de notoriedad de herederos autorizadas por Notario, fueron declarados formalmente herederos de Luis, sus padres Doña María y Don Felipe.
El patrimonio del causante a fecha de fallecimiento comprendía.-
La vivienda que recibió por donación, valorada en 198.000€
Saldos de cuentas corrientes.-2.000€
Total caudal relicto.-200.000€

Dos cosas a dilucidar:
1.¿Cómo se reparten los bienes de su herencia  - en particular, el inmueble recibido por donación-?
2.¿Cómo tributa ésto en el ISD?
   1.- Se reparten así: la madre, Doña María se adjudica el 100% de la vivienda, en calidad de reversionaria y el 50% del saldo en cuentas corrientes; el padre, Don Felipe, el 50% del saldo en cuentas corrientes.
Fundamento:
 El artículo 812 del Código Civil  dispone expresamente que: "Los ascendientes suceden con exclusión de otras personas en las cosas dadas por ellos a sus hijos o descendientes muertos sin posteridad cuando los mismos objetos donados existan en la sucesión."
 .La reversionaria es la única titular de unos derechos sucesorios especiales que están fuera de la masa hereditaria, al modo de un patrimonio separado (...).
Tanto la doctrina como la jurisprudencia es unánime al considerar que los bienes donados quedan fuera de la masa hereditaria y en consecuencia no se computan para el cálculo de las legítimas y, los legitimarios, carecen de cualquier derecho o cotitularidad sobre dichos bienes. El tenor literal de art. 812 no deja dudas acerca de la exclusión de cualquier persona, sin distinción, en la sucesión de los bienes donados.(...).
 En cuanto a la Naturaleza Jurídica del derecho de reversión establecido en el art. 812 del C.C ., la mayoría de los autores considera que nos hallamos ante una verdadera sucesión, si bien de carácter "legal, excepcional o anómala y especial o singular", independiente de la sucesión ordinaria del Código Civil. Esta última tesis viene apoyada por la expresión "suceden", empleada en el art. 812 del C.C ., y es la que acepta la Jurisprudencia. Siguiendo por ello esta tesis el fallecimiento del donatario produce la apertura de dos sucesiones paralelas e independientes entre sí: la sucesión ordinaria, respecto de la masa hereditaria; y la sucesión especial, respecto de los bienes donados, que constituyen -a estos efectos- un patrimonio separado cuyos destinatarios están predeterminados por la Ley.(...).
 La Declaración de Herederos a favor de los padres del difunto cumple la doble función de establecer el título sucesorio respecto de la herencia ordinaria y de título habilitante del derecho de reversión, que acredita la supervivencia de los padres al hijo fallecido sin posteridad. Por ello, la reversionaria es la única titular de unos derechos sucesorios especiales que están fuera de la masa hereditaria y, como tales, podrá adjudicarse en propiedad los bienes previamente donados, sin que cualquier otro interesado en la herencia pueda participar de tales bienes por título hereditario.(...).
 ESTIMAR el recurso de apelación ... en el sentido de excluir del activo del inventario del caudal partible del patrimonio del causante los bienes inmuebles que son objeto de reversión y atribuidos a la donante (...) , así como los frutos y rentas que hayan podido producir los mismos desde la fecha del fallecimiento del causante, sin que sobre tales bienes participe en modo alguno el otro coheredero Don (...) . Audiencia Provincial de Madrid, Sección 11ª, Sentencia 390/2007 de 27 Abr. 2007, Rec. 876/2005.

2.-EL artículo 812 del Código Civil no entraña una reversión del dominio, sino una sucesión con derecho preferente sobre determinados bienes lo que supone que con el fallecimiento del donatario se produce la apertura de dos sucesiones paralelas e independientes ente si: la sucesión ordinaria, respecto de la masa hereditaria; y la sucesión especial respecto de los bienes donados que constituyen un patrimonio separado cuyos destinatarios están predeterminados por la ley. Y esta naturaleza jurídica de sucesión hereditaria que posee la reversión de la donación supone, en el ámbito fiscal, que al producirse esta se origina un hecho imponible que encaja perfectamente en el articulo 3.1.8) de la Ley 29/1987, de 13 de diciembre, del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones , conforme al cual constituye el hecho imponible del Impuesto "la adquisición de bienes y derechos por herencia, legado o cualquier otro título sucesorio".
En consecuencia, es la madre quien exclusivamente tiene derecho sucesorio sobre el bien inmueble donado por la madre al hijo fallecido. Y se insiste en que la donante adquiere nuevamente su dominio por un derecho de sucesión que integra el hecho imponible del impuesto de sucesiones. Tribunal Superior de Justicia de Madrid, Sala de lo Contencioso-administrativo, Sección 9ª, Sentencia 551/2014 de 29 Abr. 2014, Rec. 909/2011.
Por tanto es la madre la única que tributa en el ISD por la adquisición del inmueble donado que le vuelve por sucesión reversional (Y por plusvalía municipal si se da el caso de que hay incremento de valor y ha transcurrido más de un año desde la adquisición por el donatario/causante).
A efectos prácticos de liquidación del ISD, herederos ambos padres por partes iguales; legataria la madre de la vivienda que recupera.

Páginas vistas en total